Tasa de abortos crece por radiación

En esta noticia extraída de Texcoco press publicada a final del mes pasado, vemos como siguen apareciendo nuevas evidencias que alertan del riesgo al que se exponen las mujeres embarazadas expuestas a altos niveles de radiación de fuentes como los teléfonos celulares, los dispositivos inalámbricos y las torres de telefonía celular. En el estudio realizado al que hace referencia se registraron casi tres veces más abortos espontáneos que las mujeres con una exposición más baja.

Las embarazadas expuestas a altos niveles de radiación de fuentes como los teléfonos celulares, los dispositivos inalámbricos y las torres de telefonía celular registraron casi tres veces más abortos espontáneos que las mujeres con una exposición más baja.

"Espero que este estudio nos haga repensar la idea de que la exposición a la radiación no ionizante de campo magnético es segura o no tiene riesgos para la salud", dijo el autor principal, doctor De-Kun Li, científico senior de la División de Investigación de Kaiser Permanente, Oakland, California. "Esto es algo que no podemos ignorar", agregó.

Los campos magnéticos de teléfonos celulares, inalámbricos y otros dispositivos sin cables, los electrodomésticos, el tendido de suministro eléctrico, las redes de medición inteligentes y las torres de telefonía celular producen radiación no ionizante.

En Scientific Reports, el equipo de Li denominó a las emisiones de campos electromagnéticos que proliferan rápidamente "una exposición ambiental extendida y un desafío de salud pública grave".

En el estudio, más de 900 embarazadas de San Francisco portaron medidores para determinar el nivel de exposición a la radiación electromagnética durante 24 horas. Tras considerar la edad, la etnia, la educación y el tabaquismo, las mujeres con mayor exposición en su rutina diaria tenían 2,7 veces más probabilidades de perder el embarazo que aquellas con valores más bajos.

Los autores no pudieron determinar las fuentes de las emisiones de radiación. Pero las fuentes tradicionales, como el tendido de suministro eléctrico, generan campos magnéticos de baja frecuencia, mientras que las nuevas fuentes, como los teléfonos celulares, producen frecuencias más altas.

Los resultados destacan la necesidad de contar con más investigaciones sobre los daños potenciales de una tecnología a la que está expuesta prácticamente toda la población de Estados Unidos, ya sea por opción o circunstancia, según Li.